Excursiones en Madrid y cerca de Madrid

"Charan Ranganath, un neurocientífico, sostiene que  la curiosidad prepara al cerebro para el aprendizaje y la memoria. Explica como primero encontramos algo que llama nuestra atención y nos interesamos por ello"

Las personas que disfrutamos viajando no dejamos de ser meros curiosos. Sí, curiosos, en el sentido literal del término, nos dice nuestro Diccionario de la lengua española, que es un adjetivo cuyo significado es el de alguien inclinado a enterarse de cosas ajenas. En otra acepción, señala a la persona inclinada a aprender lo que no conoce. Y es ahí a dónde quería llegar. El curioso en su viaje busca lo que no conoce, y además lo hace con gusto, disfrutando del recorrido, de todo aquello que va descubriendo, como si de un secreto se tratara, que se muestra ante nuestros ojos.

Charan Ranganath, un neurocientífico, sostiene que la curiosidad prepara al cerebro para el aprendizaje y la memoria. Explica como primero encontramos algo que llama nuestra atención y nos interesamos por ello. Después la curiosidad nos lleva a buscar más información sobre ese tema y, finalmente profundizamos en ese campo. Así pasa con los viajes, con las excursiones, ¿no? Seguramente  en una excursión por Madrid o por cualquier otro lugar una imagen o comentario nos sorprende, despierta nuestra curiosidad sobre ese lugar, su gente, su…lo que promueve nuestras emociones positivas. Por todos estos motivos, los profesores que consiguen despertar la curiosidad en sus alumnos consiguen que éstos encuentren el aprendizaje más satisfactorio. La curiosidad y el conocimiento se retroalimentan.

Movidos por esa sana curiosidad, viajaban ya en el XVI los humanistas de toda Europa a conocer Italia. Ese pensamiento renacentista, la curiosidad y la crítica fueron fundamentales para el extraordinario desarrollo de las ciencias y la cultura en general. Leonardo Da Vinci, conocido principalmente por su producción artística, fue el precursor de muchos inventos modernos, como la máquina voladora, el paracaídas, el submarino y el coche de asalto (carro de combate). El polaco Copérnico demostró que la Tierra no es el centro del universo. el español Miguel Servet descubrió la pequeña circulación sanguínea; A pesar de todo el progreso, persistieron –sobre todo en las clases más humildes–. Se despertó el amor a la lengua, la literatura del Renacimiento se caracterizó por el uso de las lenguas nacionales con un uso escrupuloso de la gramática.

Viajar, conocer España, Madrid en esta época, es una de las mejores opciones. Hay muchas y tentadoras excursiones en Madrid que pueden dar respuesta a esa curiosidad del viajero.

Como en cualquier gran ciudad hay dos formas de conocer Madrid. La primera, siguiendo las excursiones por Madrid de una guía de viajes donde vas a encontrar imprescindibles como Aranjuez, el Monasterio del Escorial, la ruta de las ciudades cercanas, históricas, como Segovia y Ávila, que no debes dejar de visitar. La segunda buscando excursiones o rutas por Madrid diferentes, que a veces ni los mismos madrileños conocen. Y en esas excursiones por Madrid quiero centrarme. Excursiones o visitas en el mismo Madrid, o muy cerca de Madrid que pueden sorprenderte.

 

Una de las excursiones por Madrid, que no debes perderte este mes de Febrero, es la del parque de la Quinta de los Molinos, para contemplar la floración de los almendros.  Este parque no es muy conocido por los madrileños, pero es una maravilla. Está situado en la parte final de la calle de Alcalá, número 512, más o menos,  en el distrito de San Blas. Ocupa 25 hectáreas, las cuales están cubiertas de arbolados, entre los que se incluyen olivos, pinos, eucaliptus y los citados almendros. Se puede ir fácilmente en metro, línea 5, y bajarse en la estación de Suances. Hay que consultar el horario antes de ir. Es una de mis excursiones por Madrid preferidas en esta época.

Otra excursión en Madrid, excursión diferente, para aquellos amantes de los parques, es la de el Parque de El Capricho está situado en el barrio de la Alameda de Osuna. Fue mandado construir por la duquesa de Osuna en el s. XVIII. La duquesa falleció sin ver concluido el recinto, en 1834. Su superficie es de 14 hectáreas. Es uno de los pocos ejemplos que quedan de aquellas quintas de recreo que rodearon Madrid desde finales del siglo XVIII y durante el XIX. Es uno de los parques más bellos de la ciudad. No os perdáis los rincones como  la plaza de El Capricho, el Palacio, el estanque, la plaza de los Emperadores, o la fuente de los Delfines y de las Ranas, estos lugares convierte esta excursión madrileña, en un recorrido especial. Fue conocido como El Capricho en honor de la duquesa de Osuna, ella fue quien lo transformó en finca de recreo. Sul arquitecto fue Jean-Baptiste Mulot, de la corte francesa con referencias inglesas e italianas. Es el único jardín del Romanticismo en Madrid: el laberinto de arbustos, los edificios, como el palacete, la pequeña ermita, o el gran salón de baile, además de los riachuelos que y estanques, donde se pueden encontrar cisnes y patos. La duquesa hizo plantar miles de ejemplares por todo el lugar de su flor favorita, la lila. Es una excursión perfecta para ir con niños; hay visitas teatralizadas incluso.

El capricho esconde un secreto: su famoso búnker de la Guerra Civil único en Europa por su estado actual de conservación que alojó el Cuartel General del Ejército Republicano del Centro. El refugio -de 2.000 metros cuadrados, situado a 15 metros bajo tierra y capaz de resistir bombas de hasta 100 kilos- fue construido en el parque alrededor de 1937, aprovechando su situación lejano al frente de guerra, sus buenas comunicaciones y el arbolado propicio para el camuflaje. ¡¿No me digan que esta excursión madrileña no es apetecible?!

Los accesos están adaptados. Consultar el horario abierto al público. La visita guiada dura unos 50 minutos.

Teléfono (+34) 91 588 01 14 Metro El Capricho (L5)

Una de las rutas por Madrid más populares hoy, es la excursión o paseo por el barrio de Malasaña, el barrio de moda, en el mismísimo centro de Madrid. Allí podemos contemplar la llamada Capilla Sixtina madrileña.

En la confluencia de la Corredera Baja de San Pablo, calle del Pez y la calle de la Puebla, se encuentra San Antonio de los Alemanes, iglesia que perteneció al Real Hospital para Enfermos Portugueses, fundado por Felipe III, cuando Portugal pertenecía a la Corona española. Luego pasaría a ser de alemanes a finales del s XVII, en tiempos de Carlos II. Entregados por Felipe V a la Hermandad del Refugio, dedicada a la caridad y beneficencia. En 1972 fue declarado monumento Nacional.

El templo, se puso bajo la protección de San Antonio de Padua, a quien podemos ver en la fachada principal, en una hornacina en la parte superior. Y en su interior una gran bóveda oval sin linterna que descansa en una cornisa.

El primitivo retablo mayor fue destruido por el fuego. En su lugar se puso el actual, en mármol, en estilo barroco muy académico, que contiene la figura de San Antonio. En seis retablos simétricos, tres a cada lado, hay estimables pinturas. En el lado izquierdo, Santa Isabel de Portugal, San Carlos Borromeo, y la Trinidad.  En el derecho, el Calvario y Santa Ana, y Santa Engracia, de Caxés. Delante de estos retablos hay medallones y altarcitos con pequeñas imágenes, casi todas del siglo XVIII, muy curiosas y de interés. Y en lo alto, lo más grandioso, obra maestra de Carreño, la representación en una única escena de la Gloria, con el símbolo del Padre Eterno y la Virgen con el Niño apareciéndose a San Antonio, todo rodeado de nubes y ángeles.

“Pero lo fabuloso de esta iglesia, con casi nula presencia de detalles arquitectónicos, es la portentosa y barroca decoración que la cubre por completo, casi escenográfica, apabullante, realizada con pinturas murales al fresco por Carreño, Ricci y luego Lucas Jordán, y por lo que es considerada como la Capilla Sixtina madrileña”

Otra excursión que te recomiendo hoy es la antigua estación de Chamberí,” el Antiguo vestíbulo de la Estación de Pacífico  es Andén 0, un proyecto del Metro de Madrid para dar a conocer mejor el suburbano. La estación de Chamberí, cerrada desde 1966, fue diseñada por Antonio Palacios y después de décadas de abandono, la película Barrio de Fernando León de Aranoa la devolvió a la actualidad en 1998, ahora se pueden volver a contemplar los acabados brillantes, coloristas y luminosos” ¿Te imaginas esas primeras estaciones comparadas con las actuales? Como dice el Ayuntamiento en su página es un auténtico viaje en el tiempo. Una excursión por el Madrid de 1919. “De hecho, se han restaurado integralmente los muros, bóvedas y carteles publicitarios, así como el mobiliario y los andenes originales. Puedes recorrer la estación, desde las taquillas hasta el andén…”

La última excursión en Madrid es al Museo Sorolla.

Esta excursión por Madrid nos lleva a un en un agradable palacete rodeado por un jardín estilo andaluz, el Museo Sorolla es una casa-museo que aún conserva gran parte de su decoración, se puede recorrer sus estancias mientras se disfruta de las colecciones del artista. El museo fue inaugurado en 1932 por su viuda, quien cedió el edificio al estado y realizó una generosa donación para la creación de un museo en memoria de su marido. No es un museo de la magnitud del Museo del Prado o el Thyssen( para los que siempre hay que encontrar tiempo en cualquier excursión por Madrid) pero es un gran museo, muy apreciado por los madrileños.

Cuadros, dibujos, bocetos y objetos de su propiedad del pintor que permiten conocer al pintor y acercarnos a su vida familiar. La colección del Museo Sorolla incluye también numerosas esculturas, piezas de cerámica, joyas, objetos personales y fotografías antiguas que reflejan instantes, además de los muebles que aún conservan su antigua ubicación en la casa.

En esta joya de museo hay visitas guiadas por voluntarios culturales de lunes a viernes. Se encuentra en el Paseo del General Martínez Campos, 37. Su horario (comprobarlo en su web):

De martes a sábado: de 9:30 a 20:00 horas.

Domingos: de 10:00 a 15:00 horas.

Lunes: cerrado

Excursiones en Madrid y cerca de Madrid

"Charan Ranganath, un neurocientífico, sostiene que  la curiosidad prepara al cerebro para el aprendizaje y la memoria. Explica como primero encontramos algo que llama nuestra atención y nos interesamos por ello"

Las personas que disfrutamos viajando no dejamos de ser meros curiosos. Sí, curiosos, en el sentido literal del término, nos dice nuestro Diccionario de la lengua española, que es un adjetivo cuyo significado es el de alguien inclinado a enterarse de cosas ajenas. En otra acepción, señala a la persona inclinada a aprender lo que no conoce. Y es ahí a dónde quería llegar. El curioso en su viaje busca lo que no conoce, y además lo hace con gusto, disfrutando del recorrido, de todo aquello que va descubriendo, como si de un secreto se tratara, que se muestra ante nuestros ojos.

Charan Ranganath, un neurocientífico, sostiene que la curiosidad prepara al cerebro para el aprendizaje y la memoria. Explica como primero encontramos algo que llama nuestra atención y nos interesamos por ello. Después la curiosidad nos lleva a buscar más información sobre ese tema y, finalmente profundizamos en ese campo. Así pasa con los viajes, con las excursiones, ¿no? Seguramente  en una excursión por Madrid o por cualquier otro lugar una imagen o comentario nos sorprende, despierta nuestra curiosidad sobre ese lugar, su gente, su…lo que promueve nuestras emociones positivas. Por todos estos motivos, los profesores que consiguen despertar la curiosidad en sus alumnos consiguen que éstos encuentren el aprendizaje más satisfactorio. La curiosidad y el conocimiento se retroalimentan.

Movidos por esa sana curiosidad, viajaban ya en el XVI los humanistas de toda Europa a conocer Italia. Ese pensamiento renacentista, la curiosidad y la crítica fueron fundamentales para el extraordinario desarrollo de las ciencias y la cultura en general. Leonardo Da Vinci, conocido principalmente por su producción artística, fue el precursor de muchos inventos modernos, como la máquina voladora, el paracaídas, el submarino y el coche de asalto (carro de combate). El polaco Copérnico demostró que la Tierra no es el centro del universo. el español Miguel Servet descubrió la pequeña circulación sanguínea; A pesar de todo el progreso, persistieron –sobre todo en las clases más humildes–. Se despertó el amor a la lengua, la literatura del Renacimiento se caracterizó por el uso de las lenguas nacionales con un uso escrupuloso de la gramática.

Viajar, conocer España, Madrid en esta época, es una de las mejores opciones. Hay muchas y tentadoras excursiones en Madrid que pueden dar respuesta a esa curiosidad del viajero.

Como en cualquier gran ciudad hay dos formas de conocer Madrid. La primera, siguiendo las excursiones por Madrid de una guía de viajes donde vas a encontrar imprescindibles como Aranjuez, el Monasterio del Escorial, la ruta de las ciudades cercanas, históricas, como Segovia y Ávila, que no debes dejar de visitar. La segunda buscando excursiones o rutas por Madrid diferentes, que a veces ni los mismos madrileños conocen. Y en esas excursiones por Madrid quiero centrarme. Excursiones o visitas en el mismo Madrid, o muy cerca de Madrid que pueden sorprenderte.

 

Una de las excursiones por Madrid, que no debes perderte este mes de Febrero, es la del parque de la Quinta de los Molinos, para contemplar la floración de los almendros.  Este parque no es muy conocido por los madrileños, pero es una maravilla. Está situado en la parte final de la calle de Alcalá, número 512, más o menos,  en el distrito de San Blas. Ocupa 25 hectáreas, las cuales están cubiertas de arbolados, entre los que se incluyen olivos, pinos, eucaliptus y los citados almendros. Se puede ir fácilmente en metro, línea 5, y bajarse en la estación de Suances. Hay que consultar el horario antes de ir. Es una de mis excursiones por Madrid preferidas en esta época.

Otra excursión en Madrid, excursión diferente, para aquellos amantes de los parques, es la de el Parque de El Capricho está situado en el barrio de la Alameda de Osuna. Fue mandado construir por la duquesa de Osuna en el s. XVIII. La duquesa falleció sin ver concluido el recinto, en 1834. Su superficie es de 14 hectáreas. Es uno de los pocos ejemplos que quedan de aquellas quintas de recreo que rodearon Madrid desde finales del siglo XVIII y durante el XIX. Es uno de los parques más bellos de la ciudad. No os perdáis los rincones como  la plaza de El Capricho, el Palacio, el estanque, la plaza de los Emperadores, o la fuente de los Delfines y de las Ranas, estos lugares convierte esta excursión madrileña, en un recorrido especial. Fue conocido como El Capricho en honor de la duquesa de Osuna, ella fue quien lo transformó en finca de recreo. Sul arquitecto fue Jean-Baptiste Mulot, de la corte francesa con referencias inglesas e italianas. Es el único jardín del Romanticismo en Madrid: el laberinto de arbustos, los edificios, como el palacete, la pequeña ermita, o el gran salón de baile, además de los riachuelos que y estanques, donde se pueden encontrar cisnes y patos. La duquesa hizo plantar miles de ejemplares por todo el lugar de su flor favorita, la lila. Es una excursión perfecta para ir con niños; hay visitas teatralizadas incluso.

El capricho esconde un secreto: su famoso búnker de la Guerra Civil único en Europa por su estado actual de conservación que alojó el Cuartel General del Ejército Republicano del Centro. El refugio -de 2.000 metros cuadrados, situado a 15 metros bajo tierra y capaz de resistir bombas de hasta 100 kilos- fue construido en el parque alrededor de 1937, aprovechando su situación lejano al frente de guerra, sus buenas comunicaciones y el arbolado propicio para el camuflaje. ¡¿No me digan que esta excursión madrileña no es apetecible?!

Los accesos están adaptados. Consultar el horario abierto al público. La visita guiada dura unos 50 minutos.

Teléfono (+34) 91 588 01 14 Metro El Capricho (L5)

Una de las rutas por Madrid más populares hoy, es la excursión o paseo por el barrio de Malasaña, el barrio de moda, en el mismísimo centro de Madrid. Allí podemos contemplar la llamada Capilla Sixtina madrileña.

En la confluencia de la Corredera Baja de San Pablo, calle del Pez y la calle de la Puebla, se encuentra San Antonio de los Alemanes, iglesia que perteneció al Real Hospital para Enfermos Portugueses, fundado por Felipe III, cuando Portugal pertenecía a la Corona española. Luego pasaría a ser de alemanes a finales del s XVII, en tiempos de Carlos II. Entregados por Felipe V a la Hermandad del Refugio, dedicada a la caridad y beneficencia. En 1972 fue declarado monumento Nacional.

El templo, se puso bajo la protección de San Antonio de Padua, a quien podemos ver en la fachada principal, en una hornacina en la parte superior. Y en su interior una gran bóveda oval sin linterna que descansa en una cornisa.

El primitivo retablo mayor fue destruido por el fuego. En su lugar se puso el actual, en mármol, en estilo barroco muy académico, que contiene la figura de San Antonio. En seis retablos simétricos, tres a cada lado, hay estimables pinturas. En el lado izquierdo, Santa Isabel de Portugal, San Carlos Borromeo, y la Trinidad.  En el derecho, el Calvario y Santa Ana, y Santa Engracia, de Caxés. Delante de estos retablos hay medallones y altarcitos con pequeñas imágenes, casi todas del siglo XVIII, muy curiosas y de interés. Y en lo alto, lo más grandioso, obra maestra de Carreño, la representación en una única escena de la Gloria, con el símbolo del Padre Eterno y la Virgen con el Niño apareciéndose a San Antonio, todo rodeado de nubes y ángeles.

“Pero lo fabuloso de esta iglesia, con casi nula presencia de detalles arquitectónicos, es la portentosa y barroca decoración que la cubre por completo, casi escenográfica, apabullante, realizada con pinturas murales al fresco por Carreño, Ricci y luego Lucas Jordán, y por lo que es considerada como la Capilla Sixtina madrileña”

Otra excursión que te recomiendo hoy es la antigua estación de Chamberí,” el Antiguo vestíbulo de la Estación de Pacífico  es Andén 0, un proyecto del Metro de Madrid para dar a conocer mejor el suburbano. La estación de Chamberí, cerrada desde 1966, fue diseñada por Antonio Palacios y después de décadas de abandono, la película Barrio de Fernando León de Aranoa la devolvió a la actualidad en 1998, ahora se pueden volver a contemplar los acabados brillantes, coloristas y luminosos” ¿Te imaginas esas primeras estaciones comparadas con las actuales? Como dice el Ayuntamiento en su página es un auténtico viaje en el tiempo. Una excursión por el Madrid de 1919. “De hecho, se han restaurado integralmente los muros, bóvedas y carteles publicitarios, así como el mobiliario y los andenes originales. Puedes recorrer la estación, desde las taquillas hasta el andén…”

La última excursión en Madrid es al Museo Sorolla.

Esta excursión por Madrid nos lleva a un en un agradable palacete rodeado por un jardín estilo andaluz, el Museo Sorolla es una casa-museo que aún conserva gran parte de su decoración, se puede recorrer sus estancias mientras se disfruta de las colecciones del artista. El museo fue inaugurado en 1932 por su viuda, quien cedió el edificio al estado y realizó una generosa donación para la creación de un museo en memoria de su marido. No es un museo de la magnitud del Museo del Prado o el Thyssen( para los que siempre hay que encontrar tiempo en cualquier excursión por Madrid) pero es un gran museo, muy apreciado por los madrileños.

Cuadros, dibujos, bocetos y objetos de su propiedad del pintor que permiten conocer al pintor y acercarnos a su vida familiar. La colección del Museo Sorolla incluye también numerosas esculturas, piezas de cerámica, joyas, objetos personales y fotografías antiguas que reflejan instantes, además de los muebles que aún conservan su antigua ubicación en la casa.

En esta joya de museo hay visitas guiadas por voluntarios culturales de lunes a viernes. Se encuentra en el Paseo del General Martínez Campos, 37. Su horario (comprobarlo en su web):

De martes a sábado: de 9:30 a 20:00 horas.

Domingos: de 10:00 a 15:00 horas.

Lunes: cerrado