Palabras Raras y Difíciles en Español

"SUPERCALIFRAGILISTICOEXPIALIDOSO"

Este fin de semana regresa Mary Poppins,  Mary Poppins returns. Esta segunda parte, he leído que se centra en la vida de los niños ya de adultos, 20 años después, y la visita de su queridísima niñera.

En esta película clásica hay un momento memorable relacionado con el poder de las palabras, de las palabras bien utilizadas, claro. Me refiero al famoso, en el que Mary Popppins, después de ganar una carrera de caballos, es rodeada por  periodistas que ávidos de respuestas requieren unas palabras para que explique cómo se siente. Y ahí empieza la magia del lenguaje. Todo un derroche de fantasía e imaginación en torno a una de las más famosas palabras SUPERCALIFRAGILISTICOEXPIALIDOSO. Mary Poppins cantando, describe lo que siente (“aunque al oír decirlo suene enredoso” “quien lo dice con fluidez resulta talentoso”) con una de las palabras que a los niños de muchas generaciones nos ha traído de cabeza por ser una de las palabra más extensas y sin sentido aparente. Lo que se viene llamando una palabra rara. Es verdad, que fue, según dijeron sus creadores una palabra inventada, pero sin tener por qué tener un significado único, a mí Mary Poppins y su SUPERCALIFRAGILISTICOEXPIALIDOSO me transmite alegría, confianza, magia ¡Mary Poppins incluso la pronuncia al revés! No dice nada y lo dice todo, y cómo siempre, depende de a quién se la digas y cómo. Es una palabra que te enreda y siempre me gustó.

¿Esta palabra tiene 32 letras o fonemas! Y lógicamente, en cada idioma, para conseguir que rime, el sufijo o parte final de la palabra cambia, de tal manera que, en alemán los fonemas que forman esta difícil o compleja palabra, pasan a 37 y los alemanes tienen esta singular palabra, SUPERKALIFRAGILISTISCHEXPIALLEGETISCH. ¡¿nos parecía difícil en español?!

Dejando a Mary Poppins  y no sé por qué asociación extraña me vienen a la mente los signos o caracteres chinos que tanto me llamaran la atención, primero por su estética, me parecen preciosos, son sugerentes, elegantes, pero indescifrables.

Entre los siglos XV y XIII a.C. aparecieron los primeros ejemplos de escritura china, eran ideogramas grabados en conchas de tortuga y huesos de buey que expresaban oráculos.

La mayor parte de los sistemas de escritura acabó por desarrollar un alfabeto fonético para representar los sonidos de la lengua hablada, que sustituye a las imágenes visuales procedentes de la percepción del mundo físico. El chino es el único de los sistemas de escritura importantes que mantuvo como unidad básica el pictograma y que sigue siendo de uso generalizado. Sus caracteres reúnen sonido, significado e imagen visual en un conjunto coherente. El sentido de la escritura es de arriba hacia abajo y de izquierda a derecha.

El número de caracteres o signos que conforma el diccionario chino ronda los 48 mil y éstos a su vez forman las palabras. Nuestro alfabeto es de letras con las que al igual que los signos chinos, formamos las palabras que combinadas con otras recogen nuestras ideas.  Y aunque trazar nuestras letras parece bastante más claro, más sencillo que trazar los signos o caracteres chinos, la pronunciación de algunas de nuestras palabras que reúnen numerosos fonemas es complicado siempre, la convierte en una palabra excepcional, inusual, compleja…tal es el caso de numerosos tecnicismos famoso como electroencefalografista, desoxirribonucleico.

La dificultad de nuestras palabras, según los logopedas, no depende sólo del número de fonemas, si no del número de consonantes seguidas que se reúnan y la mayor o menor frecuencia con que se usen según Pérez Araujo y pone de ejemplo de palabra difícil, transportista. Explica, que su dificultad se debe a que algunas de sus sílabas están formadas por varias consonantes; mientras que caleidoscopio presenta más complicación por su escaso uso que por los fonemas o sonidos que contiene”. “La complicación reside en las combinaciones que se producen: cuantas más consonantes seguidas, más difícil nos resultará la palabra». 

En un artículo de El PAÍS sobre cuestiones lingüísticas de este tipo se afirma que: “suponen un auténtico martirio, incluso para el más refinado castellano… metacrilato, puede ser una bomba de relojería en un discurso; esparadrapo, el desencadenante de nuestra mala imagen como oradores, y pasteurizado, en caso de que no prestemos atención a la articulación, acabe con nuestra paciencia y la de nuestro oyente”.

En dicho artículo también se habla de las trampas que nos tiende nuestro cerebro, poniendo de ejemplo la 2ª persona de singular del pretérito perfecto simple. ¿Por qué decimos mal algo aparentemente tan fácil? “Es un problema de analogía morfológica con la segunda persona vienes y que entra dentro de la estimación social de la forma vinistes a la que la norma actual considera vulgar y que considera que no debe utilizarse”, explica el académico Blecua. Que quede claro: la segunda persona del singular del pretérito perfecto simple del verbo venir no es vinistes ni veniste, sino viniste”. 

Palabras como: ventrílocuo, idiosincrasia, institucionalización, antihistamínico…se llegan a convertir en auténticos trabalenguas 

Por poder, se puede llegar a escuchar, esparatrapo en vez de esparadrapo porque las últimas sílabas de la primera palabra suenan a algo familiar; también se puede haber interiorizado como si la palabra estuviera bien dicha y son fallos que se extienden no solo al individuo, sino a su entorno. Por ejemplo: palacana en vez de palangana; furboneta en vez de furgoneta; cocreta en vez de croqueta; y abuja en vez de aguja. «Esto nos puede ocurrir al escuchar una palabra por primera vez, cuando somos niños o incluso, ya de adultos”, advierte una  experta logopeda.

Hay abundantes ejemplos de estos errores: idiosincracia en lugar de idiosincrasia, midicina por medicina; acituna por aceituna; pediórico por periódico; o tortículis en lugar de tortícolis. “No se trata de torpeza, sino de una educación que tiene que prestar más atención a la dimensión oral de la lengua”, argumenta muy bien Blecua.

Las palabras raras se asocian a palabras extrañas, quizá con connotaciones para algunos, si no negativas, sí de gran complejidad. Leyendo el diccionario de nuestro querido español, podemos encontrarnos con miles de palabras , palabras sugerentes, extrañas algunas, surrealistas, poéticas, artísticas…tenemos palabras para todo y para todos.

Os dejo estos ejemplos:

Palabras Raras y Difíciles en Español

"SUPERCALIFRAGILISTICOEXPIALIDOSO"

Este fin de semana regresa Mary Poppins,  Mary Poppins returns. Esta segunda parte, he leído que se centra en la vida de los niños ya de adultos, 20 años después, y la visita de su queridísima niñera.

En esta película clásica hay un momento memorable relacionado con el poder de las palabras, de las palabras bien utilizadas, claro. Me refiero al famoso, en el que Mary Popppins, después de ganar una carrera de caballos, es rodeada por  periodistas que ávidos de respuestas requieren unas palabras para que explique cómo se siente. Y ahí empieza la magia del lenguaje. Todo un derroche de fantasía e imaginación en torno a una de las más famosas palabras SUPERCALIFRAGILISTICOEXPIALIDOSO. Mary Poppins cantando, describe lo que siente (“aunque al oír decirlo suene enredoso” “quien lo dice con fluidez resulta talentoso”) con una de las palabras que a los niños de muchas generaciones nos ha traído de cabeza por ser una de las palabra más extensas y sin sentido aparente. Lo que se viene llamando una palabra rara. Es verdad, que fue, según dijeron sus creadores una palabra inventada, pero sin tener por qué tener un significado único, a mí Mary Poppins y su SUPERCALIFRAGILISTICOEXPIALIDOSO me transmite alegría, confianza, magia ¡Mary Poppins incluso la pronuncia al revés! No dice nada y lo dice todo, y cómo siempre, depende de a quién se la digas y cómo. Es una palabra que te enreda y siempre me gustó.

¿Esta palabra tiene 32 letras o fonemas! Y lógicamente, en cada idioma, para conseguir que rime, el sufijo o parte final de la palabra cambia, de tal manera que, en alemán los fonemas que forman esta difícil o compleja palabra, pasan a 37 y los alemanes tienen esta singular palabra, SUPERKALIFRAGILISTISCHEXPIALLEGETISCH. ¡¿nos parecía difícil en español?!

Dejando a Mary Poppins  y no sé por qué asociación extraña me vienen a la mente los signos o caracteres chinos que tanto me llamaran la atención, primero por su estética, me parecen preciosos, son sugerentes, elegantes, pero indescifrables.

Entre los siglos XV y XIII a.C. aparecieron los primeros ejemplos de escritura china, eran ideogramas grabados en conchas de tortuga y huesos de buey que expresaban oráculos.

La mayor parte de los sistemas de escritura acabó por desarrollar un alfabeto fonético para representar los sonidos de la lengua hablada, que sustituye a las imágenes visuales procedentes de la percepción del mundo físico. El chino es el único de los sistemas de escritura importantes que mantuvo como unidad básica el pictograma y que sigue siendo de uso generalizado. Sus caracteres reúnen sonido, significado e imagen visual en un conjunto coherente. El sentido de la escritura es de arriba hacia abajo y de izquierda a derecha.

El número de caracteres o signos que conforma el diccionario chino ronda los 48 mil y éstos a su vez forman las palabras. Nuestro alfabeto es de letras con las que al igual que los signos chinos, formamos las palabras que combinadas con otras recogen nuestras ideas.  Y aunque trazar nuestras letras parece bastante más claro, más sencillo que trazar los signos o caracteres chinos, la pronunciación de algunas de nuestras palabras que reúnen numerosos fonemas es complicado siempre, la convierte en una palabra excepcional, inusual, compleja…tal es el caso de numerosos tecnicismos famoso como electroencefalografista, desoxirribonucleico.

La dificultad de nuestras palabras, según los logopedas, no depende sólo del número de fonemas, si no del número de consonantes seguidas que se reúnan y la mayor o menor frecuencia con que se usen según Pérez Araujo y pone de ejemplo de palabra difícil, transportista. Explica, que su dificultad se debe a que algunas de sus sílabas están formadas por varias consonantes; mientras que caleidoscopio presenta más complicación por su escaso uso que por los fonemas o sonidos que contiene”. “La complicación reside en las combinaciones que se producen: cuantas más consonantes seguidas, más difícil nos resultará la palabra». 

En un artículo de El PAÍS sobre cuestiones lingüísticas de este tipo se afirma que: “suponen un auténtico martirio, incluso para el más refinado castellano… metacrilato, puede ser una bomba de relojería en un discurso; esparadrapo, el desencadenante de nuestra mala imagen como oradores, y pasteurizado, en caso de que no prestemos atención a la articulación, acabe con nuestra paciencia y la de nuestro oyente”.

En dicho artículo también se habla de las trampas que nos tiende nuestro cerebro, poniendo de ejemplo la 2ª persona de singular del pretérito perfecto simple. ¿Por qué decimos mal algo aparentemente tan fácil? “Es un problema de analogía morfológica con la segunda persona vienes y que entra dentro de la estimación social de la forma vinistes a la que la norma actual considera vulgar y que considera que no debe utilizarse”, explica el académico Blecua. Que quede claro: la segunda persona del singular del pretérito perfecto simple del verbo venir no es vinistes ni veniste, sino viniste”. 

Palabras como: ventrílocuo, idiosincrasia, institucionalización, antihistamínico…se llegan a convertir en auténticos trabalenguas 

Por poder, se puede llegar a escuchar, esparatrapo en vez de esparadrapo porque las últimas sílabas de la primera palabra suenan a algo familiar; también se puede haber interiorizado como si la palabra estuviera bien dicha y son fallos que se extienden no solo al individuo, sino a su entorno. Por ejemplo: palacana en vez de palangana; furboneta en vez de furgoneta; cocreta en vez de croqueta; y abuja en vez de aguja. «Esto nos puede ocurrir al escuchar una palabra por primera vez, cuando somos niños o incluso, ya de adultos”, advierte una  experta logopeda.

Hay abundantes ejemplos de estos errores: idiosincracia en lugar de idiosincrasia, midicina por medicina; acituna por aceituna; pediórico por periódico; o tortículis en lugar de tortícolis. “No se trata de torpeza, sino de una educación que tiene que prestar más atención a la dimensión oral de la lengua”, argumenta muy bien Blecua.

Las palabras raras se asocian a palabras extrañas, quizá con connotaciones para algunos, si no negativas, sí de gran complejidad. Leyendo el diccionario de nuestro querido español, podemos encontrarnos con miles de palabras , palabras sugerentes, extrañas algunas, surrealistas, poéticas, artísticas…tenemos palabras para todo y para todos.

Os dejo estos ejemplos: